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¿Te recomendaron un medicamento "buenísimo"? ¡Detente! Lo que le sirvió a tu amiga puede ser peligroso para ti. El buen uso significa: dosis correcta, frecuencia exacta y siempre bajo orden médica. Evita efectos adversos y protege los recursos de todos.

A veces creemos que tenemos el control sobre nuestra medicina, pero el "buen uso" tiene reglas claras que no debemos ignorar. Automedicarse o alterar las dosis por cuenta propia es dejar tu salud al azar.

¿Qué implica realmente un buen uso? Significa tomar el fármaco indicado por el experto, respetando los horarios y las cantidades exactas. Cuando te automedicas, no solo arriesgas tu bienestar con posibles efectos secundarios, sino que también comprometes los recursos necesarios para toda la comunidad.

El Sistema de Salud es un bien común. Al ser disciplinado con tus medicamentos, garantizas que los tratamientos sean efectivos y que el sistema siga siendo sostenible para todos.