El sistema de salud enfrenta un gran reto: cada vez somos más personas con necesidades complejas y la tecnología médica es más costosa. Hoy, lo que el Estado entrega a las EPS (la UPC) no alcanza para cubrir lo que realmente cuestan nuestros tratamientos.
Aunque el sistema busca cubrirnos a todos, la plata no está alcanzando para lo que los afiliados necesitamos.
- Falta de precisión en el presupuesto: El pago que recibe la EPS por cada usuario (UPC) no alcanza a cubrir los servicios básicos y complejos debido a un cálculo que no considera todas las variables de la población.
- Innovación costosa: Tenemos acceso a mejor tecnología para cuidar la salud, pero incorporarla al sistema requiere recursos que hoy son limitados.
- Más usuarios, más necesidades: La presión sobre el sistema aumenta a medida que más personas requieren atención constante.
Cuando los tratamientos cuestan más de lo que se presupuesta, la estabilidad de nuestra atención se pone en riesgo. Informarnos nos permite entender por qué es tan importante proteger y optimizar cada peso de la salud.
